
En nuestro mundo digitalmente saturado, los niños se encuentran con pantallas a un ritmo sin precedentes, interactuando con vídeos, anuncios y juegos durante el "tiempo de pantalla" sin supervisión. Mientras tanto, existe un ámbito digital diferente: el de los "libros digitales", en el que los padres participan activamente en la lectura de textos y materiales basados en imágenes con sus hijos. ¿Cómo influyen estos dos ámbitos en la comunicación entre padres e hijos, y qué papel desempeñan iniciativas como Libros desde el nacimiento en el fomento de interacciones significativas? Profundicemos en la dicotomía.
El dilema del tiempo frente a la pantalla: la perspectiva de un estudio
Un estudio recientedirigido por Mary E. Brushe y su equipo, profundiza en las implicaciones del tiempo frente a la pantalla en el diálogo entre padres e hijos. Utilizando una sofisticada tecnología de reconocimiento del habla, los investigadores siguieron durante varios años el entorno lingüístico de 220 familias australianas. Los resultados son preocupantes: a medida que aumenta el tiempo frente a la pantalla, disminuye el diálogo entre padres e hijos. Los niños expuestos a tiempo de pantalla sin supervisión oyen menos palabras adultas, vocalizan menos y participan en menos intercambios conversacionales con sus cuidadores. Esta tendencia pone de manifiesto el posible perjuicio del tiempo frente a la pantalla para el desarrollo de la primera infancia.
Visualizar el tiempo de pantalla frente a los libros digitales
Imagine a un niño absorto en una pantalla sin supervisión, cautivado por imágenes y sonidos parpadeantes, desconectado de la participación de sus padres. Contrasta esto con la escena de un padre y su hijo acurrucados juntos, explorando las páginas de un libro digital, señalando las ilustraciones y comentando la historia. En el primer caso, el niño está pasivo, absorto en un consumo digital solitario. En la segunda, el niño está comprometido, participando activamente en una experiencia literaria compartida guiada por la interacción de los padres.
El papel de Libros desde el nacimiento: Adoptar la alfabetización digital
En respuesta al dilema del tiempo frente a la pantalla, iniciativas como Libros desde el nacimiento defienden el potencial transformador de los libros digitales para fomentar la comunicación entre padres e hijos. A diferencia del tiempo pasivo frente a la pantalla, los libros digitales sirven de catalizadores para una interacción significativa entre padres e hijos. Proporcionan a las familias acceso a materiales de lectura basados en texto e imágenes, Libros desde el nacimiento capacita a los padres para cultivar entornos ricos en lenguaje que favorezcan el desarrollo de la primera infancia.
A través de boletines electrónicos semanales repletos de consejos prácticos, Libros desde el nacimiento proporciona a los padres las herramientas necesarias para integrar los libros digitales en sus rutinas diarias. Estos recursos fomentan la participación activa de los padres, les incitan a hacer preguntas, suscitan conversaciones y fomentan el amor por la lectura desde una edad temprana.
Trazando el progreso: El auge de la alfabetización digital
Las pruebas lo dicen todo: las familias adoptan cada vez más los libros digitales como vehículo de comunicación entre padres e hijos. Más de 90% de los hogares incorporan ahora dispositivos digitales a las experiencias de lectura compartida, lo que indica un cambio hacia prácticas de alfabetización interactivas y mediadas digitalmente. Con un aumento global de la alfabetización digital de 4% con respecto al año anterior, la demanda de recursos digitales en los programas de alfabetización familiar sigue creciendo.
Conectar la investigación con la práctica
Aunque BookSpring valora los estudios que apoyan y advierten sobre el uso de dispositivos digitales con los niños, la dicotomía entre el tiempo de pantalla sin supervisión y los libros digitales interactivos subraya la importancia de la participación de los padres en la formación de las experiencias de la primera infancia. Y, aunque lo ideal sería que todas las familias tuvieran bibliotecas domésticas con cientos de libros impresos, el coste medio del acceso abierto a los libros digitales es mucho, mucho menor. Aunque el tiempo frente a la pantalla sin supervisión puede impedir una comunicación significativa, iniciativas como Libros desde el nacimiento ofrecen una solución: libros digitales que fomentan el compromiso activo entre padres e hijos. Al dar prioridad a las experiencias de alfabetización interactiva, podemos cultivar entornos ricos en lenguaje que sienten las bases del aprendizaje y la comunicación a lo largo de toda la vida.
Lea el artículo completo aquí:
Brushe MEHaag DGMelhuish CEReilly SGregory T. Screen Time and Parent-Child Talk When Children Are Aged 12 to 36 Months. JAMA Pediatr. 2024;178(4):369-375. doi:10.1001/jamapediatrics.2023.6790

